Dr. Ruiz Solanes

Alopecia prematura

¿Cuándo estamos ante una alopecia prematura?

Se considera alopecia prematura a aquella que sufren los varones menores de 20 años y las mujeres a partir de los cuarenta. A todos los varones se les cae una media de 50 cabellos diarios a lo largo de su vida y a medida que avanza la edad el organismo no los repone con la misma intensidad además ir perdiendo tanto grosor como densidad. La calvicie, en mayor o menor intensidad, es mayoritaria en los varones mayores de 60 años.

Cuando la caída del cabello es muy elevada a una edad muy temprana sin que crezcan nuevos cabellos, aparece la denominada alopecia prematura. Suele ser una alopecia androgénica relacionada con factores hereditarios y sigue su mismo patrón de caída de pelo en las entradas y coronilla.

Es un tipo de alopecia que afecta con mucha más frecuencia a los varones que a las mujeres. Es un tipo de alopecia que no puede prevenirse ya que es tipo genético pero si puede retrasarse un poco con los tratamientos adecuados.

La alopecia prematura suele estar relacionada con factores hereditarios.

La alopecia prematura a edades muy tempranas es un problema que va creciendo cada vez más en la sociedad afectando principalmente a chicos jóvenes al final de la adolescencia. Este tipo de alopecia puede ser causa de una escasa autoestima, de una mayor inseguridad y de problemas en la vida afectiva y en la relación con otros jóvenes. En casos extremos puede llegar a provocar cuadros de ansiedad y depresión. Consúltenos en Clínica Esbeltia y le aconsejaremos sobre el tratamiento correcto o, en su caso, sobre un injerto capilar en Málaga.

Causas de la alopecia prematura

La alopecia prematura normalmente tiene su origen en factores genéticos hereditarios. Debido a la carga genética de algunos individuos se produce en su organismo un aumento de la transformación de la testosterona en dihidrotosterona que afecta al folículo piloso, debilitándolo hasta provocar la caída del cabello e impedir la creación de nuevos pelos. Los varones que sufren este tipo de alopecia suelen tener un índice muy elevado de dihidrotosterona.

Además de la causa genética existen otras causas, menos frecuentes, que también pueden provocar una alopecia prematura como:

  • la ingesta de determinados medicamentos como los anticoagulantes, tratamientos contra el cáncer, antidepresivos y corticoides
  • periodos prolongados de estrés y ansiedad
  • alteraciones o desequilibrios hormonales
  • enfermedades como el lupus, la psoriasis, demartitis seborreica y problemas de tiroides
  • una dieta desequilibrada con carencia de minerales y vitaminas
  • uso de productos capilares muy agresivos (tintes) y peinados que dañen el cabello (rastas o trenzas)

Síntomas de la calvicie prematura

La caída del cabello en los varones comienza en las entradas, en la linea frontal del cabello y en la zona de la coronilla un poco antes de los veinte años. La caída es continuada y ante la ausencia de crecimiento de nuevos cabellos aparece la alopecia que comienza con la pérdida de densidad del cabello en las entradas y coronilla y termina con la pérdida total del mismo en esas zonas e incluso en toda la parte superior de la cabeza.

 

La actividad de los folículos pilosos comienza a descender provocando en primer lugar que el pelo pierda densidad o grosor; posteriormente deja de crecer el cabello y finalmente el folículo se daña de manera definitiva hasta desaparecer.

Los cabellos van modificando su aspecto a medida que se vuelven más finos y más cortos hasta que terminan por caerse. Los nuevos cabellos que nacen lo hacen con menos densidad y tamaño y se caen en mayor facilidad. Y este proceso se repite y agrava hasta que no vuelven a crecer nuevos cabellos.

En algunos pacientes en edad adolescente la presencia de un exceso de grasa en el cuero cabelludo puede ser un primer síntoma de una posible alopecia prematura por lo que si aparece la grasa debe vigilarse la caída del cabello para comprobar si alcanza un volumen excesivo.

Tratamiento de la alopecia prematura

La calvicie prematura es una alopecia en la que se pueden disminuir o retrasar sus efectos con la medicación que decida el especialista en cada caso. Los medicamentos más utilizados para combatirla son el Minoxidil, que se aplica sobre la piel del cuero cabelludo y el Finasteride que se ingiere por vía oral.

Siempre ayuda a frenar o retrasar la caída el uso de productos capilares adecuados, evitar el uso de secadores de elevada potencia que puedan dañar el cabello, evitar tintes agresivos para el pelo, una higiene adecuada así como una alimentación equilibrada que aporte los nutrientes necesarios para el crecimiento del cabello.

En algunas causas de la caída citadas anteriormente (mala alimentación, ansiedad, enfermedades, medicación, etc) se podrá recuperar la salud normal del cabello y frenar su caída en el momento en el que se consiga eliminarlas.

Aviso:

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